«Acusados» apuesta por el triángulo
ESTRENO / MÓNICA LÓPEZ COMPARTIRÁ EL PROTAGONISMO CON CORONADO Y PORTILLO
Como si de «El Padrino» se tratara, los responsables de «Acusados» están dispuestos a acabar para siempre con el dicho de «nunca segundas partes fueron buenas». Blanca Portillo, la inflexible jueza Rosa Ballester, reconoce que «la segunda temporada siempre presenta un riesgo grande, porque te exige subir el nivel, algo que era difícil en este caso, pero se ha conseguido porque se ha elevado el nivel de tensión, porque hay más riesgos y todos los personajes sufren las consecuencias de la situación».
José Coronado, que da vida a Joaquín de la Torre que ahora intentará lavar su imagen y hundir a la juez, pero que tendrá que unirse a ella para combatir a un asesino que los tiene a ambos en su punto de mira, va más allá y asegura que «la serie apela a la inteligencia de los espectadores y es uno de esos productos que te hacen sentirte orgulloso de la ficción española».
Debate complicado
Para su responsable, Goyo Quintana, lo que muestran estos 13 nuevos capítulos es «el eterno debate entre Ley y Justicia». Eso sí, para todo aquel que no viera la primera entrega, puntualiza que «eso no es impedimento para poder ver ésta, porque aquí sólo se revisa el pasado, con connotaciones mínimas, para explicar lo que pasó, pero es una historia completamente diferente».
Una de las principales diferencias, según él, es que «hemos optado por constituir un triángulo, entre los dos protagonistas principales de la primera y Mónica López, que da vida a una fiscal nueva que va a intentar comprobar si había irregularidades o no en el caso “Metrópolis”». Blanca Portillo señala al respecto que «es un auténtico lujo mantener un duelo dialéctico con Mónica, porque es una actriz como la copa de un pino».
Nueva trama
La trama de esta segunda temporada comienza tres meses después del desenlace de la anterior. La jueza da carpetazo al caso anterior, pero no así Joaquín de la Torre ni su compañero Jorge Vega, que culpa a Rosa de la muerte de su novia embarazada. Ésta se centrará en intentar desenmascarar a un misterioso asesino que se hace llamar Job, que sólo ha sido visto una vez por una niña de ocho años. El que este sujeto quiera acabar también con Joaquín hará que éste tenga que trabajar de alguna manera al lado de la jueza. Eso sí, como subraya Blanca Portillo, «la serie seguirá siendo fiel a lo que la gente apreció en la primera temporada, pero corregido y aumentado». Entonces, la media fue de 2.713.000 espectadores, con más de tres millones en su último capítulo. Claro que, como aclara Manuel Villanueva, director general de Contenidos de Telecinco, esas cifras no fueron las que los llevaron a renovarla, «al sexto capítulo ya decidimos su continuidad, por su calidad».
De hijo de «Fiti» a policía judicial
En esta segunda temporada no faltarán cameos de actores como Carlos Hipólito o Ramón Barea, entre otros, pero los rostros nuevos que serán fijos son la citada Mónica López; Tamar Novas, como pareja de la hija de la jueza; Alejo Sauras, el nuevo policía judicial; José Luis Torrijo, José Luis García Pérez, Sonia Almarcha, Joan Crosas y la niña Carmen Sánchez.















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